Un nuevo segmento poblacional está arribando al mercado del trabajo. Se trata de los Centennials, también conocidos como Generación Z quienes nacieron entre 1995 y 2005.

Los jóvenes de más edad en este grupo tienen entre 20 y 23 años, lo que significa que han concluido la educación media básica, la preparatoria y, eventualmente, los estudios universitarios.
A nivel mundial, se estima que esta franja de la pirámide demográfica equivale a un cuarto de la población, lo que significa que hay millones de personas que demandan oportunidades laborales para solventar sus objetivos económicos y de desarrollo personal y profesional. La mayoría de ellos tiene la expectativa de contar con empleo o modalidades diversas para contratarse y así generar recursos, resolver sus necesidades esenciales y, eventualmente, aspirar a la realización personal.

Rasgos de la Generación Z

De cara a este fenómeno social de renovación generacional, los empresarios, líderes y ejecutivos de Recursos Humanos se preguntan quiénes son los Centennials y cómo transformarán a las organizaciones con sus hábitos, costumbres, estilo de vida y modos para relacionarse.

Una amplia variedad de investigaciones sociodemográficas ha dado a conocer algunas de las características eje de los Centennials cuyo efecto es posible comprender si se observan dentro de un marco contextual amplio.

Nacieron y crecieron en la incertidumbre económica y 76% de ellos se preocupa por el impacto que tiene el ser humano en el planeta.

Crecieron con padres trabajadores y aprendieron a cuidar de sí mismos; son independientes,
enfocados y autodirigidos. Están dispuestos a ser emprendedores y sus propios jefes.
La mayoría considera que son una generación preparada, conocedora y que se adapta con agilidad al cambio.

Prefieren la privacidad y la intimidad así que utilizan mucho menos las redes sociales para
vincularse con otros.
Son nativos digitales y no conocieron el mundo sin internet o los dispositivos móviles.
33% son autodidáctas y aprenden con tutoriales en video en la web.
Se prevé que, en los centros de trabajo, la Generación Z exigirá mayor flexibilidad y capacidad para trabajar de forma remota, colaborativa y a través de diversas tecnologías. Asimismo, se
ha identificado que son menos tolerantes hacia los entornos autoritarios y la cultura corporativa jerárquica y tradicional.

Pero eso no es todo, uno de los retos principales que están imponiendo los Centennials es la
transformación digital de los centros de trabajo, causando enorme inquietud en los jefes de la
Generación X y los Baby Boomers. De acuerdo con David Mills, CEO de Ricoh Europa, se anticipa que la mayor fuente de tensión sea justo el desencuentro tecnológico provocado por la diferencia de habilidades y competencias entre los más jóvenes y los más convencionales.

El curso de colisión

Para los especialistas en desarrollo organizacional, a nivel de las empresas, se está incubando
un proceso conocido como ‘curso de colisión’ en el que los Centennials simplemente se negarán a responder de acuerdo con las expectativas de la compañía porque no se les ofrecen las condiciones, políticas, métodos y herramientas para colaborar en los términos de su enfoque generacional.

En este sentido, las áreas de Recursos Humanos tienen que convertirse en observadoras de las dinámicas que están gestando e impulsando el cambio. Tan pronto como sean identificadas, se deben poner en marcha acciones preventivas e incluso correctivas porque la Generación Z parece tener un ímpetu basado en la capacidad para generar impacto social de fondo, con o sin el apoyo de los jefes.

Independencia vs Subordinación: La forma del hogar y el estilo de vida en el que los Centennials fueron criados y educados está redefiniendo las formas en cómo quieren relacionarse con las empresas. Son independientes desde niños y este es un valor que defienden a toda costa, de ahí el abandono hacia la subordinación laboral y la búsqueda e incluso creación de nuevas formas para contratarse. Ser empleado ha dejado de ser la primera
opción de ocupación para ellos.

Flexibilidad vs Libertad: Por encima de la flexibilidad, los jóvenes de la Generación Z esperan
actuar con libertad, tomando como base el hecho de que confían en su propia capacidad para
enfocar sus esfuerzos y alcanzar las metas sin la necesidad de la supervisión permanente de las figuras de autoridad. Respetan a los jefes, pero consideran que ya no son necesarios salvo para compartir conocimiento y experiencia.

Digital vs Semidigital: A diferencia de los Millennials que conocieron el mundo interconectado por cables, los Centennials realizan la mayor proporción de sus actividades cotidianas, educativas y laborales en la nube y con dispositivos móviles. No juegan a ser tecnológicos o
digitales pues en serio crecieron en un ambiente de alta relación, interacción y lealtad. Ellos
cuentan con habilidades y competencias que ninguna generación precedente ha tenido y, en
este sentido, ofrecen un valor diferencial.

Compromiso vs Compensación: Al ser una generación más interesada en causar impacto a
través de su actuar cotidiano, emprenden proyectos de manera estructurada, organizada y sis-
temática. Con gran agilidad aprenden metodologías y desarrollan vías estratégicas; por tanto,
dan evidencia de su capacidad para conducirse de forma intencionada y orientarse a resultados, demostrando así su compromiso y estableciendo acuerdos de compensación diferentes.

La generación Centennial cuenta con atributos diferenciadores que las organizaciones deberán capitalizar. En este sentido, las culturas corporativas e institucionales tienen ahora la oportunidad de aprovechar los valores agregados aportados por jóvenes que tienen claridad de propósito y gran inclinación a hacer que las cosas sucedan. No obstante, el mayor desafío sigue siendo anticiparse al ‘curso de colisión’ para convertir en beneficios la llegada
de esta nueva ola de talento.